Wâûsidama



¿Qué desafíos enfrentas a diario en tu trabajo en la calle?
Lo que enfrento diariamente en mi trabajo es la inseguridad, la falta de estabilidad y la competencia con otros vendedores ambulantes.
¿Qué aspectos de tu cultura o tradiciones te gustaría compartir con otras personas?
Me encantaría compartir con otras personas el lenguaje y artesanías tradicionales de mi comunidad y la importancia de respetar la naturaleza.
¿Cómo ha sido tu experiencia como indígena desplazada en esta ciudad?
Mi experiencia como indígena desplazada en la ciudad ha sido difícil y a menudo me siento señalada y discriminada por mi condición.
¿Qué tipo de apoyo crees que sería más útil para ti y para otros indígenas desplazados en tu situación?
Creo que un apoyo económico y acceso a capacitación laboral serían muy útiles para mí y para otros indígenas desplazados en esta situación.
¿Qué te motivó a migrar a esta ciudad?
La necesidad de buscar nuevas oportunidades y un lugar seguro para mi y mi familia me motivaron a migrar a esta ciudad, a pesar de las dificultades.
¿Por qué tuviste que abandonar tu territorio y migrar a la ciudad?
Desafortunadamente, tuve que abandonar mi territorio y migrar a la ciudad debido a un conflicto violento que estalló en nuestra comunidad. La violencia se volvió insoportable, poniendo en peligro la vida de mi familia y la mía. Fue una decisión difícil y de mucho pensar, pero la única opción que teníamos para buscar seguridad y un futuro mejor para nuestros seres queridos.
¿Cómo crees que podrían mejorar las condiciones para las personas desplazadas como tú en esta ciudad?
Creo que las condiciones para las personas desplazadas podrían mejorar si hubiera más programas de ayuda para nosotros los que estamos sufriendo condiciones de violencia, acceso a servicios básicos y respeto por nuestra diversidad cultural.
¿Qué mensaje te gustaría transmitir a las personas que desconocen la realidad de los desplazados?
Mi mensaje para quienes desconocen nuestra realidad es que somos personas con historias y sueños, merecedoras de respeto y comprensión.
Una víctima más del conflicto
Andrea originaria de la Comunidad indígena Embera, quien vive en el Parque Nacional en la ciudad de Bogotá, ha sido desplazada de su territorio natal debido a los conflictos y violencias. Ella encontró en las grandes calles de Bogotá un nuevo hogar donde reconstruir su vida junto a su familia.
Actualmente se dedica a la elaboración y venta de artesanías tradicionales, Andrea utiliza técnicas ancestrales para crear piezas únicas e invaluables que no solo brindan un sustento económico a su familia, sino que también le permiten preservar la identidad cultural de su Comunidad Embera. A diario, afronta desafíos como inseguridad, competencia en el mercado informal y la discriminación que lamentablemente aún enfrentan los pueblos indígenas en entornos urbanos. Sin embargo, su dignidad inquebrantable la impulsan a seguir adelante con fuerza y determinación para así poder darle un futuro a sus hijos.
Entre sus sueños y metas, Andrea anhela regresar algún día a su territorio, donde espera reencontrarse con sus raíces, preservar las tradiciones de su comunidad y brindar una educación de calidad a sus hijos para que puedan forjar un futuro mejor.













